Recorrido matutino

El Camino es uno Solo
El Camino es uno Solo

En un recorrido de tres largas cuadras de la avenida Universidad en Caracas son muchos los rostros con los cuales te topas que cuentan historias que construyen la ciudad, que la llenan de matices y enigmas.

Son calles que presentan a jóvenes que entregan volantes sobre cursos de capacitación tan amplios que no es posible encontrar espacio en blanco en aquella hoja, una señora que lo lejos grita “telefónica” rodeada de puestos improvisados – aunque con cierta estabilidad envidiada por otros negocios – de leyes y alquiler de celulares.

Es así como uno de esos días, dado a una buena voluntad extraña me propongo a tomar el papel, pensando en la comisión que el muchacho ganará y olvidándome, por supuesto de todos los peligros que se corren, como la burundanga.

Ya se me hacia tarde para entrar a mi trabajo, pero es allí cruzando  frente al pasaje Zing, una joven con un carisma particular me sonríe y pregunta ¿me ayudas con una encuesta de salud?  Y ¡zas¡ caigo en esa red, después de pasar por allí indiferente todos los días. Así inicia una entrevista sobre problemas de salud, recomendaciones y demás.

Mas en una de esas tantas preguntas, dice ¿te gustaría conocer nuestro centro nutricional? Y me enseña el camino, que ahora no comprendo porque lo seguí pero lo hice, un poco asustada porque caminamos por el pasillo del centro comercial, al cual nunca había entrado y se detuvo frente a la puerta.

Y allí se abre una gran sala, en tonos verdes y blancos con carteles sobre cómo mejorar la salud y los beneficios que ofrece Herbalife, que es tan maravillosa que si pudieras casarte con ella lo harías sin dudar.

herbalife

Si era Herbalife, el centro nutricional, con muchas personas que desayunaban con un batido que les mejoría la salud, además el bonus es una terapia de grupo para compartir historias, ¿cómo te sientes está mañana? o te comentan ¡Herbalife cambio mi vida, ahora estoy mucho mejor¡ ¡yo adelgacé en poco tiempo¡.Pero como no me podía ir sin más, me dieron de la primera bebida que limpiaría mi sistema digestivo, personalmente no sabe a nada, es agua con esencia de limón, de la cual no sabía su origen y aún así la tomé.

Pero para poder desayunar era necesario 25 bsf que me permitiría tomar dos merengadas para comenzar con buen pie el día, como los tenía me invitaron a volver otro día y me harían el examen general gratis y mi nuevo régimen alimenticio.

Comprenderán que no volví, pero ahora cada vez que transito por allí, esbozo una sonrisa al ver a otras personas responder la encuesta de salud, y  en complicidad recordar esa experiencia.

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